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viernes 15 de mayo de 2009
miércoles 29 de abril de 2009
La presencia de un narrador
El elemento distintivo del género narrativo es la presencia de un narrador http://es.wikipedia.org/wiki/narrador (personaje que guia a un oyente-lector ficticio imaginado por el autor) como emisor, que se desdobla y multiplica en la literatura fantastica entre las irreales apariciones que se borran con la misma rapidez con que aparecen. Genero narrativo es la expresión literaria que se caracteriza por relatar sucesos o acontecimientos ficticios: una historia supuestamente ajena a los sentimientos del autor. Dentro del género narrativo se desarrollan los subgéneros (cuentos, leyenda, parábola, fábula, novela, mitos, crónica, etc.) que son diferentes manifestaciones de este género, en las que se representan a los personajes como constructores de mundo a través de su participación.
Se dividen en:
Realistas: relatan situaciones reconocibles en la vida real; presente, pasada o futura (ciencia-ficcion) Los personajes, lugares y situaciones pueden no ser verdaderos pero la mayoria podrían existir en la realidad.
Costumbristas: relatan la vida cotidiana de un grupo de personas dentro de su contexto social. Las situaciones que se presentan pueden encontrarse en la realidad.
Históricas: relatan situaciones transcurridas en el pasado. Los personajes y lugares han existido en la realidad.
Biográficas: relatan la vida de una persona. Cuando el autor es el protagonista se denomina autobiografía.
Humorísticas: se caracteriza por su comicidad. En él se utilizan diferentes recursos: chistes, personajes y situaciones graciosos o ridículas, etc.
Irrealistas: relatan situaciones poco reconocibles en la vida real De los personajes, lugares y situaciones solo una minoria podrían existir en la realidad; presente, pasada o futura; cercana o distante.
Fantásticas: relatan hechos increíbles, personajes irreales o lugares extraños y desconocidos. Muchas veces dentro de estos cuentos aparecen relacionados con hechos realistas.
De ciencia ficción: relatan hechos fantásticos relacionados con el avance científico. Generalmente participan robots y seres de otros planetas en lugares distantes en el futuro.
Maravillosas: relatan hechos cuyos protagonistas y acciones están totalmente fuera de la realidad, como los cuentos de hadas, magos y brujos.
Fábulas: son narraciones que terminan con una enseñanza o lección llamada moraleja. Muchas veces los personajes son animales o cosas que realizan acciones propias de los seres humanos. Ese recurso de denomina personificación.
Leyendas: son antiguas narraciones que fueron transmitidas de padres a hijos en forma oral. Transita un camino intermedio entre la fantasía y la realidad. Suelen explicar el origen de plantas, animales y lugares mezclando el conocimiento adquirido durante generaciones con creencias religiosas y supersticiones.
El narrador (personaje que guia a un oyente-lector ficticio imaginado por el autor) establece una relación con un lector ficticio, destinatario y participe de lo que el narrador cuenta. Este se encarga de relatar la historia, presentar a los personajes y explicar las circunstancias en que se desarrollan los hechos.
El narrador se clasifica como protagonista, testigo o personaje (si está dentro de la historia), y también como objetivo (si está fuera y cuenta solo lo que ve y oye,lo que percibe): literatura de accion u omnisciente(si trasmite también lo imperceptible, como pensamientos y sentimientos)
Clasificación de narradores
En referencia a la persona, el narrador puede clasificarse en:
- Narrador en primera persona: El narrador participa en la historia que cuenta; es decir, es un personaje. Este puede ser protagonista, si es el personaje principal, o testigo si cuenta lo que le ocurre a otros.
- Narrador en segunda persona: Es un tipo de narración que se da con escasa frecuencia. En este estilo asistimos a un diálogo, pero en el cual sólo leemos a uno de los personajes. El autor narra en segunda persona, con el tú, y así provoca una cierta empatía entre el lector y el protagonista.
- Narrador en tercera persona: El narrador no participa en la historia que cuenta; esta fuera de la historia. Generalmente, este tipo de narrador es omnisciente; es decir, sabe todo lo que hacen, piensan y sienten los personajes.
En este sentido, los personajes cumplen una función importante en el género narrativo. Personajes
Los personajesEl personaje literario, como concepto estructuralista, permanece estático, y se reduce a un conjunto de características o a una función necesaria en el desarrollo de la acción. Pueden ser: protagonistas si llevan a cabo las acciones del relato; objetos cuando la acción recae en ellos; también se les denomina ayudantes cuando contribuyen al logro de una acción y antagonistas cuando entorpecen la buena marcha de las acciones.
Los personajes también no sólo se estudian por el papel que cumplen en la obra literaria, sino que también se analizan por sus cualidades físicas y sociales; es decir, cómo son por fuera y por dentro. Esto nos permite inferir si el personaje evoluciona a lo largo de la historia; si sufren cambios.
Los personajes siempre llevan a efecto las acciones en un determinado ambiente. En este sentido, es necesario diferenciar el espacio físico (rincón, calle, llano) de la atmósfera (paz, sosiego, odio, amor, soledad) Solo así podemos condenar o justificar la conducta de los personajes.
Los personajes a medida que cumplen las acciones trazadas, pueden magnificarse o empequeñerse.
En el género narrativo se evidencia también el tiempo, pues en la narración se observan diferentes planos. Puede narrarse la historia en orden cronológico; es decir, en tiempo lineal. Unos hechos suceden a los otros tal como se observa en la realidad. Pero también se puede jugar con los tiempos verbales, narrar el pasado o anticipar el futuro. De esta forma se pueden alternar o encadenar historias. El narrador al dejar la historia en manos de un personaje, permite que este recuerde acciones pasadas y las relacione con el presente. Estas acciones son llamadas : Racconto (Recuerdo extenso y detallado) y Flash back (Recuerdo corto y rápido)
El narrador
El uso de los pronombres da lugar, en el lenguaje escrito, al concepto del narrador, que es un personaje, explícito o no, que se encarga de trasmitir los contenidos desde uno u otro punto de vista. Todo texto, sea literario o no, tiene entre sus características técnicas la presencia de un narrador que podrá ser de primera o de tercera persona. El concepto de narrador de segunda persona o testigo —como le han llamado desde siempre los textos escolares— ha sido descalificado por las nuevas tendencias, como veremos un par de párrafos más adelante.
Ya sabemos —también porque así nos lo trasmitieron los textos escolares— que el narrador de primera persona es también llamado protagonista porque participa directamente de la acción que narra,y el de tercera, omnisciente, pues se encuentra ubicado en un plano desde el cual le es posible asistir a todos los eventos relacionados con el hecho que se narra.
Una narración en primera persona se caracteriza por la participación, directa o no, del narrador en los hechos que narra. La narración en tercera persona no depende, en la mayoría de los casos, de ningún personaje, sino de un narrador ajeno a lo que ocurre y que, por estar estrechamente ligado al autor del texto, puede conocerlo todo.
En el caso del narrador de primera persona, éste puede utilizar todas las formas pronominales existentes, pero el punto de vista desde el cual narra los hechos es el de su propia participación en los mismos. El narrador de tercera persona no puede emplear pronombres de primera o de segunda persona porque esto lo convierte automáticamente en narrador de primera persona. Esto es algo que suele confundir a escritores y lectores por igual: la presencia de un pronombre personal de segunda persona —tú, usted o ustedes— lleva implícita la existencia de un narrador de primera persona, de quien proviene la posibilidad de hablarle a alguien y, por lo tanto, nombrarlo tú.
Normalmente, el narrador de primera persona puede añadir sus propias impresiones sobre el hecho narrado, lo que lo hace más fácil de reconocer. El narrador de tercera persona tiene dos tipologías principales: la que, apoyada en la psicología —ciencia que ha demostrado que sólo el individuo puede saber lo que ocurre dentro de sí mismo—, evita hacer aseveraciones que impliquen descubrir al lector los pensamientos de los personajes; y la que describe con naturalidad los pensamientos de los personajes, lo cual es posible debido a que el narrador y el autor son prácticamente el mismo individuo.
No se considera incorrecto que el narrador en primera persona describa los sentimientos o pensamientos de los demás personajes de la historia, aunque esto sea una característica esencial del narrador de tercera persona. Lo que sucede es que, como hemos dicho en oportunidad anterior, la literatura suele borrar las fronteras técnicas para lograr sus peculiaridades artísticas.
No es imprescindible que el narrador en primera persona sea un personaje de la historia narrada. Se puede escoger la primera persona como forma narrativa aunque el narrador no participe de los hechos. Es aquí donde se hace necesario deslindar los conceptos de narrador, autor y personaje. El personaje es todo carácter, persona u objeto animado que participe en el hecho narrado. Una narración puede escribirse o no desde el punto de vista de un personaje. Pero el límite entre narrador y autor es un poco más borroso y suele confundir a quienes tienen poca experiencia en la interpretación literaria. El autor es simplemente eso, la persona que crea el texto literario; mas el narrador es el punto de vista desde el cual se cuenta la historia. Es la instancia literaria en la que el autor deposita la responsabilidad de narrar. Esta instancia es inherente a todo texto como una característica básica, y aunque en una narración en primera persona es fácilmente identificable porque generalmente es un personaje de la historia, suele confundirse con el autor cuando el hecho se narra en tercera persona.
En este tema existe una regla básica: independientemente de que quien narre la historia sea o no un personaje de la misma, el papel del narrador es algo que no se comparte con los otros papeles posibles en la historia. En un texto en el cual un hombre describa los pormenores de la boda de su hija, el hombre es un personaje, pero es también el narrador y el escritor debe identificar y manipular correctamente la fina diferencia que existe entre ambos roles. Por otro lado, en una historia cuyo narrador no sea un personaje de la misma, y que utilice únicamente las formas pronominales de tercera persona —características éstas que lo ubican como narrador de tercera persona u omnisciente—, el escritor debe separar su propio rol de autor y el rol de narrador que dejará implícito en el texto. Como autor dispone de la idea original del texto y de todas las incidencias que darán forma a la historia; pero el narrador tiene características propias, como el grado de dominio sobre los hechos y la organización y presentación de los mismos.
Por supuesto, existen formas mixtas y algunas peculiaridades que vale la pena resaltar. Se trata de algunos casos en los que se pone de manifiesto la imposibilidad, en literatura, de establecer reglas estrictas, inflexibles.
I
Por ejemplo, un narrador de tercera persona que transcriba los diálogos suscitados entre los personajes, usará formas pronominales de primera y segunda persona al transcribir estos diálogos, pese a lo que dijimos más arriba acerca del uso exclusivo de pronombres de tercera persona. Es obvio que esto se debe a que el narrador está reflejando exactamente lo dicho por los personajes de la historia. Normalmente los diálogos y las citas directas de los parlamentos de los personajes están delimitados por signos de puntuación como los guiones de diálogo o las comillas, pero un autor experimentado puede subvertir esta regla e intercalar trozos de parlamentos en medio de una narración que es con toda propiedad de tercera persona. Un ejemplo clarísimo lo tenemos en el siguiente fragmento de El otoño del patriarca, de Gabriel García Márquez:
(...) en un ataque de demencia senil había ordenado meter a dos mil niños en una barcaza cargada de cemento que fue dinamitada en el mar, madre, imagínese usted, qué hijos de puta, y era con base en aquellos testimonios solemnes que el general Rodrigo de Aguilar y el estado mayor de las guardias presidenciales en pleno habían decidido internarlo en el asilo de ancianos ilustres de los acantilados en la media noche del primero de marzo próximo durante la cena anual del Santo Ángel Custodio (...).
II
Un caso parecido ocurre con el narrador que, siendo de primera persona, utiliza los privilegios propios de este tipo de narrador únicamente para declarar sus propias opiniones, dejando el resto del texto en la más absoluta tercera persona. Para ilustrar mejor este caso hemos escogido a Rafael Bolívar, quien en Las narices hace una descripción de distintos tipos de narices como si se tratara de un ensayo en tercera persona, dejando colar los pronombres de primera persona sólo para opinar sobre lo comentado:
Hay narices agresivas; narices groseras; narices vulgares. Hablo de esas que estornudan sobre todo el mundo; y no están calladas un momento, ni en la mesa, ni en la visita, ni en la cama. ¡Las odio! ¡Son muy indecentes!
III
Uno de los experimentos más notables que se han hecho con combinación de pronombres y narradores es el cuento Usted se sentó a tu lado, del argentino Julio Cortázar. El lector se encuentra con una frase gramaticalmente incorrecta que da título al cuento. Como usted y tu son, el primero, un pronombre de segunda persona, y el segundo un adjetivo posesivo objetivo, también de segunda persona, no pueden ir juntos en la misma frase. Se puede decir usted se sentó a su lado, donde su es adjetivo posesivo de tercera persona, con lo que vendría a sustituir elípticamente a la hipotética frase usted se sentó al lado de esa persona. O se puede decir Él (o ella) se sentó a tu lado. En este cuento, el narrador de tercera persona habla sobre un día de playa en el que un adolescente redescubre su encendida —y oculta— pasión por una tía. Como es usual en muchas familias, el trato del muchacho hacia la pariente era de usted. Cortázar simplemente cambió los pronombres que debería haber usado el narrador omnisciente por los que usan el muchacho y la mujer del cuento al conversar entre ellos. Como él se dirige a ella como usted, y ella a él como tú, todo el cuento es desarrollado sustituyendo los nombres de los personajes por la forma como ellos se nombran entre sí.
IV
Existe aun un caso más complejo, y es el de la narración sin narrador(con varios narradores objetivos), estilo que requiere de la habilidad suficiente para manejar tantos recursos como sean necesarios para prescindir de la figura literaria del narrador. Una forma fácil y segura de lograr este efecto es elaborando una historia con base en los diálogos de los personajes que participan, haciéndolos de manera que en ellos estén explicadas todas las aristas de la historia, lo que permitirá prescindir de un narrador que aclare al lector lo que está ocurriendo. El efecto también puede ser logrado mediante el género epistolar, en el que la historia se va desarrollando mediante cartas y mensajes escritos que se dirigen los participantes de la historia. En Pantaleón y las visitadoras, el escritor peruano Mario Vargas Llosa se vale de todos los recursos posibles —cartas, memorandos, transcripciones de diálogos y hasta de emisiones radiales— para eludir la presencia tangible de un narrador. Es claro que en estos casos se puede verificar la existencia de narración en primera o en tercera persona, pero —aunque suene paradójico— el narrador es sustituido por la transcripción de los diversos elementos (Narradores objetivos) que configuran la historia.
***
l género narrativo
puede subdividirse en tres grandes grupos:
Cuento: es una narración corta de ficción que en sus inicios nació para ser transmitida oralmente.
Novela: es una narración de ficción de mayor extensión que el cuento. Es más larga que el cuento. Generalmente está dividida en capítulos y tiene gran cantidad de personajes. Puede narrar varias historias paralelas, en lugares y tiempos diferentes; aunque siempre debe existir una relación entre ellos.
Novela corta: es una mezcla entre cuento y novela, ya que es más larga que un cuento pero más corta que una novela.
http://es.wikipedia.org/wiki/Genero_narrativo
Se dividen en:
Realistas: relatan situaciones reconocibles en la vida real; presente, pasada o futura (ciencia-ficcion) Los personajes, lugares y situaciones pueden no ser verdaderos pero la mayoria podrían existir en la realidad.
Costumbristas: relatan la vida cotidiana de un grupo de personas dentro de su contexto social. Las situaciones que se presentan pueden encontrarse en la realidad.
Históricas: relatan situaciones transcurridas en el pasado. Los personajes y lugares han existido en la realidad.
Biográficas: relatan la vida de una persona. Cuando el autor es el protagonista se denomina autobiografía.
Humorísticas: se caracteriza por su comicidad. En él se utilizan diferentes recursos: chistes, personajes y situaciones graciosos o ridículas, etc.
Irrealistas: relatan situaciones poco reconocibles en la vida real De los personajes, lugares y situaciones solo una minoria podrían existir en la realidad; presente, pasada o futura; cercana o distante.
Fantásticas: relatan hechos increíbles, personajes irreales o lugares extraños y desconocidos. Muchas veces dentro de estos cuentos aparecen relacionados con hechos realistas.
De ciencia ficción: relatan hechos fantásticos relacionados con el avance científico. Generalmente participan robots y seres de otros planetas en lugares distantes en el futuro.
Maravillosas: relatan hechos cuyos protagonistas y acciones están totalmente fuera de la realidad, como los cuentos de hadas, magos y brujos.
Fábulas: son narraciones que terminan con una enseñanza o lección llamada moraleja. Muchas veces los personajes son animales o cosas que realizan acciones propias de los seres humanos. Ese recurso de denomina personificación.
Leyendas: son antiguas narraciones que fueron transmitidas de padres a hijos en forma oral. Transita un camino intermedio entre la fantasía y la realidad. Suelen explicar el origen de plantas, animales y lugares mezclando el conocimiento adquirido durante generaciones con creencias religiosas y supersticiones.
El narrador (personaje que guia a un oyente-lector ficticio imaginado por el autor) establece una relación con un lector ficticio, destinatario y participe de lo que el narrador cuenta. Este se encarga de relatar la historia, presentar a los personajes y explicar las circunstancias en que se desarrollan los hechos.
El narrador se clasifica como protagonista, testigo o personaje (si está dentro de la historia), y también como objetivo (si está fuera y cuenta solo lo que ve y oye,lo que percibe): literatura de accion u omnisciente(si trasmite también lo imperceptible, como pensamientos y sentimientos)
Clasificación de narradores
En referencia a la persona, el narrador puede clasificarse en:
- Narrador en primera persona: El narrador participa en la historia que cuenta; es decir, es un personaje. Este puede ser protagonista, si es el personaje principal, o testigo si cuenta lo que le ocurre a otros.
- Narrador en segunda persona: Es un tipo de narración que se da con escasa frecuencia. En este estilo asistimos a un diálogo, pero en el cual sólo leemos a uno de los personajes. El autor narra en segunda persona, con el tú, y así provoca una cierta empatía entre el lector y el protagonista.
- Narrador en tercera persona: El narrador no participa en la historia que cuenta; esta fuera de la historia. Generalmente, este tipo de narrador es omnisciente; es decir, sabe todo lo que hacen, piensan y sienten los personajes.
En este sentido, los personajes cumplen una función importante en el género narrativo. Personajes
Los personajesEl personaje literario, como concepto estructuralista, permanece estático, y se reduce a un conjunto de características o a una función necesaria en el desarrollo de la acción. Pueden ser: protagonistas si llevan a cabo las acciones del relato; objetos cuando la acción recae en ellos; también se les denomina ayudantes cuando contribuyen al logro de una acción y antagonistas cuando entorpecen la buena marcha de las acciones.
Los personajes también no sólo se estudian por el papel que cumplen en la obra literaria, sino que también se analizan por sus cualidades físicas y sociales; es decir, cómo son por fuera y por dentro. Esto nos permite inferir si el personaje evoluciona a lo largo de la historia; si sufren cambios.
Los personajes siempre llevan a efecto las acciones en un determinado ambiente. En este sentido, es necesario diferenciar el espacio físico (rincón, calle, llano) de la atmósfera (paz, sosiego, odio, amor, soledad) Solo así podemos condenar o justificar la conducta de los personajes.
Los personajes a medida que cumplen las acciones trazadas, pueden magnificarse o empequeñerse.
En el género narrativo se evidencia también el tiempo, pues en la narración se observan diferentes planos. Puede narrarse la historia en orden cronológico; es decir, en tiempo lineal. Unos hechos suceden a los otros tal como se observa en la realidad. Pero también se puede jugar con los tiempos verbales, narrar el pasado o anticipar el futuro. De esta forma se pueden alternar o encadenar historias. El narrador al dejar la historia en manos de un personaje, permite que este recuerde acciones pasadas y las relacione con el presente. Estas acciones son llamadas : Racconto (Recuerdo extenso y detallado) y Flash back (Recuerdo corto y rápido)
El narrador
El uso de los pronombres da lugar, en el lenguaje escrito, al concepto del narrador, que es un personaje, explícito o no, que se encarga de trasmitir los contenidos desde uno u otro punto de vista. Todo texto, sea literario o no, tiene entre sus características técnicas la presencia de un narrador que podrá ser de primera o de tercera persona. El concepto de narrador de segunda persona o testigo —como le han llamado desde siempre los textos escolares— ha sido descalificado por las nuevas tendencias, como veremos un par de párrafos más adelante.
Ya sabemos —también porque así nos lo trasmitieron los textos escolares— que el narrador de primera persona es también llamado protagonista porque participa directamente de la acción que narra,y el de tercera, omnisciente, pues se encuentra ubicado en un plano desde el cual le es posible asistir a todos los eventos relacionados con el hecho que se narra.
Una narración en primera persona se caracteriza por la participación, directa o no, del narrador en los hechos que narra. La narración en tercera persona no depende, en la mayoría de los casos, de ningún personaje, sino de un narrador ajeno a lo que ocurre y que, por estar estrechamente ligado al autor del texto, puede conocerlo todo.
En el caso del narrador de primera persona, éste puede utilizar todas las formas pronominales existentes, pero el punto de vista desde el cual narra los hechos es el de su propia participación en los mismos. El narrador de tercera persona no puede emplear pronombres de primera o de segunda persona porque esto lo convierte automáticamente en narrador de primera persona. Esto es algo que suele confundir a escritores y lectores por igual: la presencia de un pronombre personal de segunda persona —tú, usted o ustedes— lleva implícita la existencia de un narrador de primera persona, de quien proviene la posibilidad de hablarle a alguien y, por lo tanto, nombrarlo tú.
Normalmente, el narrador de primera persona puede añadir sus propias impresiones sobre el hecho narrado, lo que lo hace más fácil de reconocer. El narrador de tercera persona tiene dos tipologías principales: la que, apoyada en la psicología —ciencia que ha demostrado que sólo el individuo puede saber lo que ocurre dentro de sí mismo—, evita hacer aseveraciones que impliquen descubrir al lector los pensamientos de los personajes; y la que describe con naturalidad los pensamientos de los personajes, lo cual es posible debido a que el narrador y el autor son prácticamente el mismo individuo.
No se considera incorrecto que el narrador en primera persona describa los sentimientos o pensamientos de los demás personajes de la historia, aunque esto sea una característica esencial del narrador de tercera persona. Lo que sucede es que, como hemos dicho en oportunidad anterior, la literatura suele borrar las fronteras técnicas para lograr sus peculiaridades artísticas.
No es imprescindible que el narrador en primera persona sea un personaje de la historia narrada. Se puede escoger la primera persona como forma narrativa aunque el narrador no participe de los hechos. Es aquí donde se hace necesario deslindar los conceptos de narrador, autor y personaje. El personaje es todo carácter, persona u objeto animado que participe en el hecho narrado. Una narración puede escribirse o no desde el punto de vista de un personaje. Pero el límite entre narrador y autor es un poco más borroso y suele confundir a quienes tienen poca experiencia en la interpretación literaria. El autor es simplemente eso, la persona que crea el texto literario; mas el narrador es el punto de vista desde el cual se cuenta la historia. Es la instancia literaria en la que el autor deposita la responsabilidad de narrar. Esta instancia es inherente a todo texto como una característica básica, y aunque en una narración en primera persona es fácilmente identificable porque generalmente es un personaje de la historia, suele confundirse con el autor cuando el hecho se narra en tercera persona.
En este tema existe una regla básica: independientemente de que quien narre la historia sea o no un personaje de la misma, el papel del narrador es algo que no se comparte con los otros papeles posibles en la historia. En un texto en el cual un hombre describa los pormenores de la boda de su hija, el hombre es un personaje, pero es también el narrador y el escritor debe identificar y manipular correctamente la fina diferencia que existe entre ambos roles. Por otro lado, en una historia cuyo narrador no sea un personaje de la misma, y que utilice únicamente las formas pronominales de tercera persona —características éstas que lo ubican como narrador de tercera persona u omnisciente—, el escritor debe separar su propio rol de autor y el rol de narrador que dejará implícito en el texto. Como autor dispone de la idea original del texto y de todas las incidencias que darán forma a la historia; pero el narrador tiene características propias, como el grado de dominio sobre los hechos y la organización y presentación de los mismos.
Por supuesto, existen formas mixtas y algunas peculiaridades que vale la pena resaltar. Se trata de algunos casos en los que se pone de manifiesto la imposibilidad, en literatura, de establecer reglas estrictas, inflexibles.
I
Por ejemplo, un narrador de tercera persona que transcriba los diálogos suscitados entre los personajes, usará formas pronominales de primera y segunda persona al transcribir estos diálogos, pese a lo que dijimos más arriba acerca del uso exclusivo de pronombres de tercera persona. Es obvio que esto se debe a que el narrador está reflejando exactamente lo dicho por los personajes de la historia. Normalmente los diálogos y las citas directas de los parlamentos de los personajes están delimitados por signos de puntuación como los guiones de diálogo o las comillas, pero un autor experimentado puede subvertir esta regla e intercalar trozos de parlamentos en medio de una narración que es con toda propiedad de tercera persona. Un ejemplo clarísimo lo tenemos en el siguiente fragmento de El otoño del patriarca, de Gabriel García Márquez:
(...) en un ataque de demencia senil había ordenado meter a dos mil niños en una barcaza cargada de cemento que fue dinamitada en el mar, madre, imagínese usted, qué hijos de puta, y era con base en aquellos testimonios solemnes que el general Rodrigo de Aguilar y el estado mayor de las guardias presidenciales en pleno habían decidido internarlo en el asilo de ancianos ilustres de los acantilados en la media noche del primero de marzo próximo durante la cena anual del Santo Ángel Custodio (...).
II
Un caso parecido ocurre con el narrador que, siendo de primera persona, utiliza los privilegios propios de este tipo de narrador únicamente para declarar sus propias opiniones, dejando el resto del texto en la más absoluta tercera persona. Para ilustrar mejor este caso hemos escogido a Rafael Bolívar, quien en Las narices hace una descripción de distintos tipos de narices como si se tratara de un ensayo en tercera persona, dejando colar los pronombres de primera persona sólo para opinar sobre lo comentado:
Hay narices agresivas; narices groseras; narices vulgares. Hablo de esas que estornudan sobre todo el mundo; y no están calladas un momento, ni en la mesa, ni en la visita, ni en la cama. ¡Las odio! ¡Son muy indecentes!
III
Uno de los experimentos más notables que se han hecho con combinación de pronombres y narradores es el cuento Usted se sentó a tu lado, del argentino Julio Cortázar. El lector se encuentra con una frase gramaticalmente incorrecta que da título al cuento. Como usted y tu son, el primero, un pronombre de segunda persona, y el segundo un adjetivo posesivo objetivo, también de segunda persona, no pueden ir juntos en la misma frase. Se puede decir usted se sentó a su lado, donde su es adjetivo posesivo de tercera persona, con lo que vendría a sustituir elípticamente a la hipotética frase usted se sentó al lado de esa persona. O se puede decir Él (o ella) se sentó a tu lado. En este cuento, el narrador de tercera persona habla sobre un día de playa en el que un adolescente redescubre su encendida —y oculta— pasión por una tía. Como es usual en muchas familias, el trato del muchacho hacia la pariente era de usted. Cortázar simplemente cambió los pronombres que debería haber usado el narrador omnisciente por los que usan el muchacho y la mujer del cuento al conversar entre ellos. Como él se dirige a ella como usted, y ella a él como tú, todo el cuento es desarrollado sustituyendo los nombres de los personajes por la forma como ellos se nombran entre sí.
IV
Existe aun un caso más complejo, y es el de la narración sin narrador(con varios narradores objetivos), estilo que requiere de la habilidad suficiente para manejar tantos recursos como sean necesarios para prescindir de la figura literaria del narrador. Una forma fácil y segura de lograr este efecto es elaborando una historia con base en los diálogos de los personajes que participan, haciéndolos de manera que en ellos estén explicadas todas las aristas de la historia, lo que permitirá prescindir de un narrador que aclare al lector lo que está ocurriendo. El efecto también puede ser logrado mediante el género epistolar, en el que la historia se va desarrollando mediante cartas y mensajes escritos que se dirigen los participantes de la historia. En Pantaleón y las visitadoras, el escritor peruano Mario Vargas Llosa se vale de todos los recursos posibles —cartas, memorandos, transcripciones de diálogos y hasta de emisiones radiales— para eludir la presencia tangible de un narrador. Es claro que en estos casos se puede verificar la existencia de narración en primera o en tercera persona, pero —aunque suene paradójico— el narrador es sustituido por la transcripción de los diversos elementos (Narradores objetivos) que configuran la historia.
***
l género narrativo
puede subdividirse en tres grandes grupos:
Cuento: es una narración corta de ficción que en sus inicios nació para ser transmitida oralmente.
Novela: es una narración de ficción de mayor extensión que el cuento. Es más larga que el cuento. Generalmente está dividida en capítulos y tiene gran cantidad de personajes. Puede narrar varias historias paralelas, en lugares y tiempos diferentes; aunque siempre debe existir una relación entre ellos.
Novela corta: es una mezcla entre cuento y novela, ya que es más larga que un cuento pero más corta que una novela.
http://es.wikipedia.org/wiki/Genero_narrativo
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